Solemos traducir cientos de palabras a diario usando herramientas de traducción; entre ellas existen diversos programas que pueden asistirnos en nuestra tarea. Muchos de ellos son gratuitos, para otros debemos pagar, e incluso algunos se ofrecen a modo de suscripción. Sin embargo, ahora nos enfrentamos con un nuevo tipo de utilidad que se presentó como la solución a todos nuestros problemas, tanto para los clientes como para los proveedores: la nube (en inglés, The Cloud).